El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) de la OCDE ha publicado su edición 2025 (Volumen I: Estudiantes preparados para el futuro), evaluando a más de 760 000 estudiantes de 15 años en 91 países y economías. Esta edición se centró en las competencias científicas, de lectura, matemáticas y una innovadora evaluación en resolución de problemas computacionales y el mundo digital.
Los resultados revelan un escenario global complejo y heterogéneo tras las caídas históricas registradas en ciclos anteriores:
Liderazgo asiático: Las jurisdicciones chinas de Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, junto a Singapur, se posicionaron como los sistemas con mejor desempeño global en ciencias, matemáticas y lectura.
Déficit acumulado en materias clave: Se registró el promedio más bajo en la historia de la OCDE en ciencias, lectura y matemáticas. La lectura acumula la caída más pronunciada desde 2012, mientras que las matemáticas sufrieron un fuerte descenso tras 2018.
El reto de los alumnos rezagados: Alrededor del 20% del estudiantado en los países de la OCDE se encuentra en niveles de bajo rendimiento en las tres materias evaluadas, careciendo de competencias básicas para la vida cotidiana y el empleo.
Excepciones positivas: Sistemas como Costa Rica, la República Eslovaca, Türkiye y el Reino Unido lograron repuntar en ciencias desde 2022, demostrando que las tendencias a la baja no son inevitables.
El informe detalla los elementos estructurales y contextuales que incidieron de manera directa en los
resultados de los estudiantes:
El uso excesivo de dispositivos móviles y la distracción en clase por parte de los compañeros afectan negativamente el aprendizaje; más de uno de cada cuatro alumnos reporta distracciones en las lecciones de ciencias.
Uso de inteligencia artificial
Los estudiantes que emplean chatbots de IA de forma pasiva o para tareas específicas sin desarrollar alfabetización crítica obtienen peores resultados, evidenciando que la tecnología debe ser un andamiaje para el esfuerzo cognitivo y no un sustituto.
Lectura y hábitos de comprensión
Se duplicó casi la proporción de "lectores apresurados" que escanean superficialmente los textos. La disminución de la lectura por placer y el consumo acelerado en redes sociales erosionan el pensamiento crítico y la evaluación.
Clima escolar y apoyo familiar
Si bien la disciplina en el aula mejoró en varios países y aumentó el sentido de pertenencia, el apoyo familiar reportado disminuyó de manera generalizada. No obstante, el soporte docente estructurado y la provisión de ayuda para el estudio se correlacionan positivamente con mejores calificaciones.
El informe subraya que el gasto económico por sí solo no garantiza el éxito educativo; las políticas públicas eficaces, la profundidad curricular frente a la acumulación superficial de contenidos y la protección del tiempo de lectura profunda son claves fundamentales. En la era de la inteligencia artificial, el reto de los sistemas educativos radica en cultivar competencias profundamente humanas: el pensamiento crítico, la resiliencia cognitiva y la capacidad de discernir entre la información y el ruido.
Principales hallazgos incluidos
- Ciencias: 482 puntos en 2025; prácticamente estable frente a 2022, pero con una ampliación de la brecha entre estudiantes de alto y bajo rendimiento.
- Lectura: 461 puntos; caída de 28 puntos respecto de 2015 y aproximadamente 14 puntos respecto de 2022.
- Matemáticas: 463 puntos; caída de 22 puntos desde 2015 y 9 puntos desde 2022.
- El 20 % del alumnado OECD presenta bajo rendimiento simultáneamente en ciencias, lectura y matemáticas, frente al 16 % en 2022.
- En ciencias, el intervalo entre el 10 % de menor rendimiento y el 10 % de mayor rendimiento alcanza aproximadamente 259 puntos, la mayor brecha registrada por PISA.
- El factor socioeconómico sigue teniendo un peso considerable: el ESCS explica aproximadamente 12 % de la variación interna del rendimiento científico; 37 % de los estudiantes desfavorecidos están por debajo del Nivel 2, frente a 12 % de los favorecidos.
- La lectura presenta problemas particularmente relacionados con textos largos, evaluación, reflexión, integración de información y atención sostenida. Los lectores apresurados pasaron de casi 7 % en 2018 a 11 % en 2025.
- El uso de dispositivos digitales presenta una relación no lineal con el aprendizaje: el uso moderado para aprender se relaciona con mejores resultados, mientras que el ocio digital durante la jornada escolar por encima de una hora se relaciona con menor rendimiento.
- 28 % de los estudiantes OECD declara que sus compañeros se distraen con dispositivos durante la mayoría o todas las clases de ciencias.
- La IA requiere especial cautela: los estudiantes que no utilizan chatbots para determinadas tareas suelen obtener mejores resultados, pero el uso moderado y orientado explícitamente al aprendizaje, acompañado de evaluación crítica de las respuestas de IA, presenta un patrón más favorable.
- El apoyo docente mantiene una asociación positiva con el rendimiento científico en numerosos sistemas; el apoyo familiar, en cambio, disminuyó en casi todos los países respecto de 2022.
- El ciberacoso constituye uno de los factores con asociación cuantitativa más fuerte: las víctimas obtuvieron 59 puntos menos en ciencias, o 48 puntos menos después del ajuste socioeconómico.
- El informe también encuentra relaciones entre inasistencia, tardanza y menor desempeño científico.
Esto cambia considerablemente la interpretación educativa del informe: el gran problema de PISA 2025 es simultáneamente de aprendizaje, atención, desigualdad, condiciones escolares y calidad de la experiencia cognitiva del estudiante.